La ignorancia en términos financieros

El concepto de ignorancia supina es uno que regularmente escuchamos haciendo referencia a la incapacidad extrema de una persona para comprender un asunto determinado.

En una definición puntual, es aquella ignorancia que proviene de la falta de capacidad o de conocimiento para reconocer lo que debe saberse sobre un tema determinado. Dicho de otra manera, se refiere a ignorar que se ignora algo; tratándose de conocimientos financieros, aplicaría cuando alguien no conoce los conceptos financieros básicos y desconoce además la necesidad que tiene de conocerlos.

Esta ignorancia o carencia de conocimiento tiene varias implicaciones.

Por un lado, evidentemente lleva a tomar malas decisiones financieras por carecer de información adecuada; por el otro —en la mayoría de los casos— ante el desconocimiento de lo que se debe y requiere conocer, no se toman decisiones de ningún tipo, lo que genera efectos extraordinariamente negativos sobre las finanzas.

A nivel mundial, la existencia y regulación del papel que juegan los asesores financieros parte de la premisa de que ellos suplen las carencias de información que los usuarios de estos servicios tienen, suponiendo que aquellas personas con información inexistente o limitada podrán ser apoyados por asesores que cuenten con conocimientos puntuales sobre estos temas.

Sin embargo, la evidencia apunta a que esto no ocurre así. Precisamente por desconocer lo que se debe y requiere conocer, existe una tendencia a que quienes recurren a la asesoría financiera son el grupo opuesto al que en teoría se debería preponderantemente atender; es decir, aquellos con mejor información financiera.

La ignorancia financiera
En la investigación “Investment Competence and Advice Seeking”, de Bachmann y Hens, se estudió la relación que existe entre las habilidades y conocimientos individuales para evitar errores financieros y la propensión a buscar consejo profesional adicional.

Los resultados muestran que las personas que por su bajo nivel de información son más propensas a cometer graves errores financieros son las que menos asesoría buscan de los profesionales en el área.

Incluso, entre más aumenta la “competencia” financiera de las personas, aumenta también la probabilidad de que la persona delegue las decisiones fundamentales de inversión en un asesor especializado.

Esta tendencia no es significativamente afectada por factores tales como el nivel de ingreso o riqueza de las personas.

En la actualidad, existe además un fenómeno adicional que genera una proclividad a mayores errores financieros. Ante la ignorancia financiera, la posibilidad de acceder a un cúmulo gigantesco de información disponible en medios electrónicos puede generar una falsa sensación de conocimiento. En éste, como en la mayoría de los temas, la información disponible en Internet es frecuentemente de baja calidad o francamente nociva para la toma de decisiones, particularmente si no se tiene la capacidad para calificarla y discriminarla adecuadamente.

Por ejemplo, estudios realizados sobre información en Internet relacionada con la salud muestran que en muchos casos las personas acceden a información de baja calidad y se consideran con capacidad para decidir o actuar sobre temas específicos, tomando decisiones sin beneficio o, frecuentemente, provocando un agravamiento de la condición original.

Lo mismo ocurre (aunque con menor frecuencia) en términos financieros. Cuando no somos capaces de discriminar la calidad de la información a la que accedemos, ésta puede no sólo no corregir nuestra ignorancia financiera, sino implantar conocimientos y nociones falsas que comprometan gravemente nuestras finanzas.

De ahí la relevancia que tiene el que reconozcamos las deficiencias de nuestra información financiera y acudamos a mecanismos formales y confiables para adquirir la información necesaria, apoyándonos además en profesionales (que, nos aseguremos, sean confiables) para entender las decisiones financieras que debemos tomar y hacer que éstas operen en el sentido que más convenga a nuestras finanzas.

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